CADENA PERPETUA
Hoy seguimos con nuestro “Culebrón en Cantora”, esta vez
para analizar los acontecimientos que se han ido desatando desde que
salió a la luz la noticia de la posible entrada en prisión de
Isabel Pantoja, la matriarca del clan más controvertido de la prensa
rosa actual.
Llevamos ya diez años escuchando multitud de noticias sobre el caso
“Malaya”, un escándalo de corrupción que afecta,
principalmente, a la ciudad de Marbella, y en el que se han visto
envueltos una serie de personajes con gran repercusión mediática,
como Isabel Pantoja o Julián Muñoz, ex alcalde de Marbella y
sucesor del conocido Jesús Gil (ex presidente también del Club
Atlético de Madrid).
Hace menos de dos semanas que conocimos la “inesperada” noticia
sobre el posible encarcelamiento de la Pantoja, pues la pena impuesta
a la cantante no supera los dos años de cárcel, y, como sabréis,
en penas menores a dos años es muy poco habitual (prácticamente
imposible) que el condenado entre en prisión. Sin embargo, parece
que la Audiencia Provincial de Málaga no está dispuesta a dar su
brazo a torcer en este asunto, pidiendo que tanto Isabel Pantoja como
Maite Zaldívar (ex mujer de Juliań Muñoz) cumplan religiosamente
con su condena.
Además de Julián Muñoz, son varios los imputados de este caso que
llevan ya un tiempo en prisión, y parece ser que la Fiscalía ha
decidido que Isabel Pantoja y Maite Zaldívar se reunan con sus
compañeros de fatigas. Hasta aquí todo normal; gente que aprovecha
su poder para cometer un delito y acaba pagando por ello. O, al
menos, debería ser lo normal en estos casos.
Sin embargo, cuando hablamos de Isabel Pantoja ya sabemos que todo
tiene que ir más allá; ahora la tonadillera se lamenta de haberse
enamorado del hombre equivocado y, no contenta con responsabilizar de
su conducta a una hormona llamada “del amor”, se atreve a
asegurar que está siendo tratada como una “cortina de humo” para
tapar otros escándalos de corrupción (que en este país ya son
demasiados). ¡Manda huevos! Cometes un delito y todavía serás tú
la víctima. En fin...
Pero aquí no acaba la historia; si quiere tener alguna posibilidad
de librarse de la cárcel, Isabel Pantoja debe pagar una multa de más
de un millón de euros, dinero que, por otra parte, asegura no tener.
En cambio, sabemos que lo que sí tiene son varias propiedades, entre
ellas una enorme casa en La Moraleja y las dos casas que compró
durante su relación con Julián Muñoz: La Pera y Mi Gitana. Y la
pregunta que nos hacemos todos es: ¿Por qué la Pantoja no empezó a
vender sus bienes cuando un juez la condenó? ¿Acaso no sabía de
antemano que necesitaría dinero para afrontar la multa? ¿De verdad
estaba convencida de que ni pagaría ni entraría en prisión?
Ahora resulta que va pidiendo dinero a sus amigos, incluso desde su
club de fans se ha abierto una cuenta para que pueda colaborar todo
el que quiera. ¡¿Estamos locos?! Ahora resulta que los ciudadanos
honrados van a ayudar a pagar el dinero que robó la Pantoja. Esto
solo tiene un nombre: ¡VERGÜENZA! También hemos podido saber que
la sobrinísima, Anabel, tuvo el valor y la poca decendia de pedir
ayuda económica a Belén Esteban y a Jorge Javier Vázquez, entre
otros. Sí, a Jorge Javier, ese que le hizo tantísimo daño a su tía
desde Aquí hay tomate. Menos mal que la Esteban dejó bien
claro que ella no podía prestar dinero para este tipo de causas,
pues no estamos hablando de alguien que lo necesita para comer o para
curar una enfermedad. También cabe destacar que el entorno de
Pantoja ha pedido dinero sin éxito a otros rostros conocidos, como
Miguel Poveda o Luis Miguel “El Chatarrero” (ex pareja de Carmen
Martínez Bordiú); ambos han negado tal petición, pero en cualquier
caso ninguno de los dos aceptaría donar dinero a tan deshonesta
causa. ¡BRAVO por la gente honrada!
En fin, todo este asunto huele mal desde el principio. Nadie puede
creer que una señora que lleva tantos años trabajando y que ha
tenido tiempo de sobra para amasar una buena fortuna, ahora no sea
capaz de afrontar el pago de las multas que le han sido impuestas.
¿Qué pretende hacernos creer la Pantoja? ¿Qué quiere ocultar?
¿Querrá dar pena a la Fiscalía? A medida que se acerca la fecha,
todo apunta a que, independientemente de que pague o no la multa,
acabará por pasar una temporadita en prisión, pues parece que la
petición de que se suspenda su condena será rechazada por el juez.
Quisiera terminar este post diciendo que nunca me he alegrado ni me
alegraré de las desgracias ajenas, ya se trate de una persona a la
que quiero o a la que no. Pero también quiero dejar claro mi punto
de vista en este tema; aquí no hablamos de una desgracia que le ha
caído a Isabel Pantoja, aquí hablamos de una consecuencia natural a
un acto deshonesto, con lo cual todos los culpables deben pagar por
ello. Además, todos los condenados eran ya bastante mayorcitos y
estaban en sus plenas facultades mentales cuando se apropiaron del
dinero del pueblo de Marbella, así que ahora no es momento de
lloriqueos, es momento de ser maduro y afrontar las consecuencias de
sus propios actos.










