Durante su segunda marcha del programa, Rosa ha tenido la tranquilidad que no tuvo en la ocasión anterior; la prensa le ha dado una tregua y su propio programa ha respetado su intimidad en unos momentos tan delicados. Pero como era de esperar, esto no podía durar mucho en la vida de la Benito, pues tranquilidad y rentabilidad no son compatibles.Desde que anunciara su reaparición en Sálvame Deluxe el pasado 14 de febrero (sí, el día de San Valentín, irónico, ¿verdad?), no han dejado de lloverle las críticas, las más duras por parte de sus propios compañeros. Pero, ¿qué ha pasado para que sus mayores defensores hayan dejado de apoyarla? Parece que Rosa, tal y como ya ha demostrado muchas veces en público, tiene una enorme facilidad para “irse de la lengua”. Todos hemos sido testigos de la humillación pública que ella misma ha hecho contra su familia, en especial contra su exmarido Amador Mohedano (alias “El Tío la Vara”), y ahora todo apunta a que también ha hablado más de la cuenta sobre sus compañeros. Esto ha molestado especialmente a Belén Esteban, su más íntima amiga dentro y fuera de plató, pues parece ser que Rosa se dedicó a airear los trapos sucios de la Esteban durante el período en que esta estuvo apartada de la televisión.
A partir del conflicto Rosa-Belén, muchos compañeros fueron cambiando de opinión sobre la Benito, ya que ni su propia familia ha sido capaz de respetar su intimidad. Chayo y Amador no han dejado de dar declaraciones, ya sea a través de la prensa o de las redes sociales, y no han dudado en arremeter contra el programa que ha dado de comer a la familia durante los últimos años. Y todo esto, como no podía ser de otra manera, explotó, y explotó en las narices de la colaboradora; el día anterior a su reaparición televisiva sufrió una fuerte recaída y terminó ingresada en un centro de salud mental.
Pero no olvidemos que hablamos de los Mohedano, y en esta familia todo tiene trampa. Tras esta situación, los colaboradores de Sálvame volvieron a ofrecer todo su apoyo a Rosa, especialmente Paz Padilla, Kiko H. y Belén Esteban, quienes se mostraron muy preocupados por el estado de salud de su compañera. Las noticias que llegaban hicieron saltar todas las alarmas, y pronto sus compañeros pasaron del enfado a la compasión más sincera. Sin embargo... ¡Oh! ¡Sorpresa! El mismo día en que sus compañeros rectificaron su actitud, sintiéndose algunos incluso culpables, en parte, de la situación de Rosa, nos enteramos de otro nuevo bombazo: ese día Rosa ya había recibido el alta hospitalaria, y se encontraba en su casa desde primera hora de la mañana. ¿Pero por qué nadie envió un comunicado a su programa informando de la buena nueva? Quizás a la Benito le convenía que sus compañeros siguieran pensando que se encontraba en una situación límite, así seguro que nadie se atrevería a cuestionar nada de lo que hiciera.







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