Siguiendo
con las películas que vimos durante el puente de mayo, hoy os traigo
un post sobre Holocausto
Caníbal,
un film italiano dirigido por Ruggero Deodato
en 1980. En primer lugar quiero justificar por qué vimos esta
película; Jaume y yo somos fans de todo tipo de cine de terror, y
como él tenía la peli, yo le insistí para verla. Él no estaba
nada convencido, ya la había visto y sabía lo innecesariamente
desagradable que era, pero yo (que soy más inocente) estaba
convencida de que no era más que una peli sobre canibalismo. Sé que
dicho así suena a que tenemos gustos siniestros, pero nada más
lejos de la realidad, y espero que con este post entendáis mi
decepción con esta película.
Ahora os contaré la verdadera historia de la película; las tribus,
efectivamente, tienen sus propias leyes sociales, pero dentro de todo
eran tribus pacíficas (tenían sus sacrificios y sus castigos,
algunos de ellos atroces, pero todo formaba parte de sus creencias,
no de una violencia gratuita). Sin embargo, los jóvenes y
prometedores periodistas eran otro mundo; esos sí que eran salvajes
psicópatas que se dedicaban a torturar a todo ser viviente. No
respetaban nada, ni las leyes de las tribus ni las leyes habituales
de la sociedad occidental. Cuando se encontraban con habitantes de
aquel lugar no intentaban un acercamiento pacífico, sino que les
disparaban directamente en las piernas para que no pudieran huir.
Cuando se encontraban con una mujer de la tribu tampoco se mostraban
amistosos, optaban por violarla entre todos, incluso el que tenía a
su novia allí mismo. Esta chica (una de las periodistas y novia de
otro miembro de la expedición) tampoco era ninguna santa; solo se
molestó cuando vio a su novio tirarse a otra, pero en ningún
momento paró el salvaje comportamiento de sus compañeros, llegando
incluso a mofarse de sus atrocidades. Cuando llegaban a alguno de los
poblados no eran huéspedes nada simpáticos, pues
preferían quemar sus casas (incluso con gente dentro) y ocuparlas
ellos después para seguir grabando sus peripecias.
No quiero entrar en más detalles del argumento por si a alguien
todavía le quedan ganas de verla, pero diré que es la mayor basura
que he visto en mi vida; violencia gratuita, sangre en cantidades
excesivas, mentes tan retorcidas que convertirían en santo al
mismísimo Hannibal Lecter... vamos, que además de desagradable no
es nada creíble. Cuando terminamos de verla estaba muy enfadada,
Jaume y yo tuvimos que dejar de mirar a la pantalla en más de una
ocasión y acabamos con serios problemas de estómago (debí hacerle
caso cuando me decía que podríamos ver otra peli en lugar de esa).
En fin, hay que ver de todo, y de todo se aprende, ¿no? Si no la
habéis visto no cometáis el mismo error que yo, dejadla en la
estantería y que coja tanto polvo que ni siquiera pueda verse la
portada, de verdad. Y como siempre, si queréis conocer la opinión
de Jaume sobre esta película pichad aquí. ¡Ay cariño, te
agradeceré eternamente que al día siguiente me trajeras El GranGatsby!
Ya sabéis, podéis comentar cualquier cosa en el blog o en nuestras
páginas de twitter: @salvateblog o @jausblog. Y gracias por leernos,
siempre.






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