Siguiendo con nuestra serie de “Los libros de Sálvate”, hoy os
traigo un post sobre mi última lectura: Joyland , una de las
más recientes novelas de Stephen King, posiblemente el escritor de
terror más importante del momento. Fue publicada el 4 de junio de
2013, aunque King ya nos habló de ella en abril de 2012 en una
entrevista para The Sunday Times, y su anuncio oficial se
produjo en mayo de ese mismo año.
Hasta hace muy poco, a penas conocía a este escritor, pero mi pareja
es uno de sus mayores fans y, gracias a él, ya he podido leer
algunas de sus obras. Me inicié con Cujo, una historia sobre
un perro “rabioso” que sembrará el caos entre los vecinos de un
pequeño pueblo. Luego continué con Duma Key, uno de
esos libros de fantasmas que te enganchan de principio a fin, con
personajes tan profundos que resulta inevitable encariñarse con
ellos. Después pasé al mundo de los relatos con Todo es
eventual, una serie de pequeñas joyas literarias como El
hombre del traje negro, Sala de autopsias número 4 ó
1408. Mi siguiente parada se sitúa en Doctor Sueño,
la segunda parte de El Resplandor (aunque solo conozco la
primera parte por la película de Kubrick, la continuación es una
novela muy completa que se puede leer y disfrutar sin conocer sus
antecedentes). Y finalmente Joyland, hasta ahora mi novela
favorita de King.
El argumento de Joyland es breve pero muy intenso: Devin, el joven
protagonista de la historia, deberá enfrentarse en un solo verano a
una serie de hechos que marcarán su vida para siempre y que, de
algún modo, le ayudarán a crecer como persona. Su trabajo en un
parque de atracciones desembocará en una investigación
detectivesca, ya que en la Casa Embrujada vive el fantasma de una
chica asesinada hace años en el parque y Dev se empeñará en
descubrir quién fue su asesino. Para ello contará con la ayuda de
Erin, una amiga y compañera de trabajo del parque, y de Mike, un
niño enfermo con ciertos dones especiales. Todo esto acompañado por
el trasfondo de una ardua tarea para un chico de veintiún años:
olvidar a su primer amor, que acaba de romperle el corazón
abandonándolo por otro.
He de decir que este libro me ha encantado gracias a todos sus
protagonistas. Devin es un chico encantador, con la inocencia y las
inseguridades propias de cualquier chaval, pero con una bondad
natural que pocas veces se tiene cuando se es tan joven, así que no
podréis leer esta novela sin acabar apreciándolo realmente. El
resto de personajes os llegarán a enamorar igualmente, sobre todo
Mike, un niño enfermo con una fortaleza y una madurez envidiables.
Su madre, Annie, también os llegará a tocar el corazón, pues su
vida no ha sido nada fácil y su amor por su hijo es el amor más
sincero que encontraréis en esta historia. Por otra parte están Tom
y Erin (trabajadores de Joyland durante el verano), dos jóvenes que
empezarán una relación durante su estancia en el parque y que
mantendrán una gran amistad con Devin durante el resto de sus vidas.
El resto de personajes también os resultarán encantadores; el
anciano Señor Easterbook (dueño de Joyland), la Señora S (dueña
de la pensión en la que viven Devin, Tom y Erin) o Fred Dean
(encargado del parque).
Quisiera terminar recomendando a todo el mundo que no pierda la
oportunidad de leer esta gran novela (es breve y barata). Y a los que
todavía no conozcáis a Stephen King, os animo a que no dudéis en
darle una oportunidad. Estoy segura de que cualquiera de sus obras os
enganchará de por vida, pero, si me aceptáis un consejo, empezad
por Todo es eventual (relatos cortos que os mostrarán las
diferentes caras de King). También podéis empezar con Un saco de
huesos, Cujo o El Resplandor, tres obras que muestran la
esencia más pura de su autor.






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