El
pasado 16 de mayo pudimos ver en Sálvame Deluxe una de las
entrevistas más polémicas y bochornosas de los últimos tiempos. La
entrevistada en cuestión era Viviana Figueredo, la controvertida
concursante paraguaya de la última edición de Supervivientes,
conocida por someterse a una
operación de cirugía estética para recomponer su himen y volver a
ser virgen. Allá cada uno con su cuerpo, pero la chica ya apunta
maneras...
En principio, la entrevista prometía mucho; Vivi ha compartido su
estancia en la isla con Amador Mohedano y ambos han protagonizado un
extraño tonteo, similar al que tuvieron en su día Rosa Benito y
José Manuel Montalvo. La paraguaya ha manifestado en varias
ocasiones su atracción por los hombres mayores, por lo que su
acercamiento a Amador no resultó excesivamente llamativo. La cosa
cambió cuando sus compañeros empezaron a hablar del tema; muchos
aseguran que Vivi empezó a acercarse a Amador cuando se enteró de
que él era un personaje muy mediático en España, pues su objetivo
en la isla era el de hacerse famosa en nuestro país.
Tras situarnos en los antecedentes de esta historia, os contaré la
entrevista. Parece que Vivi estaba dispuesta a desenmascarar a
Amador, quien, según asegura ella, tenía una doble cara en la isla:
ante las cámaras aprovechaba para hablar de Rosa y lanzarle mensajes
de amor, mientras que detrás de las cámaras intentaba aprovecharse
de la pobre Vivi. Repito, esta es la versión de Viviana, al parecer
muy alejada de la realidad.
Todos
hemos podido ver en numerosos videos cómo la paraguaya le hacía
ojitos a Amador, llegando incluso a admitir que le parecía un hombre
atractivo y que no le importaría tener algo más con él. Pues bien,
su testimonio de anoche era totalmente diferente. Ahora resulta que
todo el tonteo fue un pacto entre ambos, propuesto por el propio
Amador, para ayudar a que la popularidad de Vivi creciera ante la
audiencia. Este punto me lo puedo creer; por todos es sabido que
cuando se forma una pareja dentro de un reality,
sus miembros suelen verse fortalecidos cara al espectador.
Sin embargo, la cosa no se quedó ahí; Vivi cuenta que accedió al
pacto para sacar beneficio, pero fuera de todo pacto Amador intentó
sobrepasarse con ella y le faltó al respeto. La “modelo” no se
cortó ni un pelo, tildando al señor Mohedano de acosador y casi un
violador en potencia. La versión de Vivi es que, por las noches,
cuando no había más que una cámara de guardia, Amador le metía
mano por debajo de la chaqueta. Ella le decía que parara, pero él
seguía intentando llegar a más. Viviana cuenta que lo pasó muy mal
pero que no quiso contar esto a nadie, ni a sus compañeros ni al
propio equipo de producción del programa. Y yo me pregunto: si un
señor te mete mano sin tu consentimiento, y eso te hace pasarlo tan
mal, ¿por qué dices sonriendo a cámara que te encantaría tener
algo con él fuera de la isla? El rollo del pacto ya no cuela, chica.
Amador Mohedano no es ningún santo, pero me parece vergonzoso que
esta chica utilice su nombre para inventar una historia tan sucia.
Nadie se cree este supuesto acoso, ni siquiera los mayores enemigos
de Amador en el programa la apoyaron.
Y aquí es a dónde yo quería llegar; como fan de Sálvame soy
consciente de las duras críticas que suele recibir el programa, pero
creo que todos sus colaboradores merecen un aplauso por su actuación
con Viviana Figueredo. Jorge Javier no aguantó más y le pidió
educadamente que abandonará el plató, ya que no se creían su
historia y pensaban que sus acusaciones eran demasiado duras. Como
muy bien dijeron todos, si Amador te acosó, lo denuncias, pero no lo
cuentas en un plató sin poder aportar ni una sola prueba.
Creo que en este caso todos tuvieron una actuación ejemplar; una
cosa es el espectáculo (que nos puede gustar más o menos), y otra
cosa es acusar a un hombre de algo que podría ser un grave delito.
Aquí demostraron que, aunque a veces pensemos lo contrario, NO TODO
VALE.






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